Falta de sentido común / 常識なし

Es algo de lo que llevo dándome cuenta aquí en Japón desde que llegué: la falta de sentido común. No sé exactamente por qué es así, pero tengo varias teorías.
Por sentido común me refiero a la capacidad de pensar por uno mismo que algo es así o se debe hacer así porque es lógico en cierta medida. Los japoneses carecen de eso, o últimamente se está notando más en la gente joven. Quizás por su idea de grupo/familia del que disponen los japoneses y les invalida para pensar por sí mismos y tener sus propias opiniones válidas.
La sobreprotección que ejerce el país en su población como los avisos de fuerte lluvia (aunque sean las 2 de la mañana, estes durmiendo y estes oyendo la lluvia a lo bestia), o los carteles preventivos de que algo es peligroso y que no lo hagas (un cartel en un camión diciendo que meterse debajo del coche es peligroso y que no lo hagas). Ese tipo de cosas, que debe inculcar los padres en un niño, como algo lógico y como método de aprendizaje de la propia vida, a veces no lleva a cabo, porque la sociedad japonesa te lo inculca, en vez de los padres. Pero este proceso no lleva un autoaprendizaje, si no se ve como una norma. Por consiguiente si no ves un cartel de esto es peligroso, realmente lo será? Quizás los camiones que no llevan un cartel diciendo que estar debajo de ellos es peligroso, quizás no lo sean. A eso me refiero.

Se escusan en cierta medida esos carteles, como liberándote de culpa por si un accidente ocurre. Pero es que en España diriamos: “Tio, eres gilipollas, pa qué te metes ahí? La culpa es tuya”. Los americanos y los fabricantes de microondas tienen que poner en las instrucciones de sus aparatos que no metas seres vivos y cosas así, para librarse de alguna demanda por si algún idiota mete a su gato dentro (eso ya ha pasado).

Una amiga, me comentó el caso de que en su empresa un chico ya con los huebetes negros (unos 27 años) le habían dicho que mandase una documenteación por correo. Era un taco bien gordo y no cabía en un sobre normal. El chaval se quedo un poco paralizado ante tal situación y no sabía como reaccionar. Hasta que alguien le dijo que utilizase un paquete de cartón. Cuando utilizó la caja, los documentos bailaban, del espacio que había sobrante y se iban a estropear en el envío. Otra vez una voz exterior le dijo: mete periódico para que no se muevan. Ok. Hasta aquí todo bien. Pudo hacerlo de mil maneras diferentes por sí mismo antes de recibir ningún mandato externo, eso se llama ser espabilado, que para el caso no había que serlo tanto. El punto está aquí: lo normal es meter las hojas de periódico dobladas, en forma de bola, de modo que acolchen los documentos y no se muevan (aunque yo con un cutter y cinta hubiera modificado el tamaño de la caja, pero bueno). El chaval lo que hizo fue meter periódico a saco, tal cual, casi a presión haciendo que finalmente el paquete con los documentos pesara infinito.
Este no es el mejor ejemplo, pero el cartel de la furgoneta es verídico o el cartel de prohibido llevar cadáveres en el tren. Todo eso es lógico, no? Todo eso lo hemos aprendido con el paso de los años en nuestra niñez, un paso que parece que aquí en Japón se han saltado por la sobreprotección que te ofrece la sociedad y la poca necesidad de tener que pensar por sí mismo en multitud de situaciones que te ofrece la vida diaria.

Muchas veces me he encontrado con japoneses alrededor de algo sin saber muy bien qué hacer, porque no han tenido nunca jamás en la vida esa experiencia. El caso de decirle a una camarera que se quedara con los 3 yenes de la vuelta, se quedó totalmente bloqueada sin saber muy bien qué hacer. Me los imagino a la hora del cierre, todos los del restaurante alrededor de los tres yenes preguntándose qué hacer (es una dramatización, no lo tomeis al pie de la letra).

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