La mejor visita

Mis padres me han visitado por dos semanas. Ni ellos ni yo pensabamos que en mi estancia en Japón ellos iban a venir a visitarme. Ha sido un sueño corto, en el que se han dado cuenta que estaban aquí cuando ya se han vuelto.

Hemos viajado poco, pero a muy buenos sitios: hemos estado en 浜名湖 (Hamanako), pasamos la noche en un 旅館 con onsen. Como les daba vergüenza nos alquilaron una habitación privada que suelen alquilarla las familias, así que entonces fue cuando me dió vergüenza a mi, desde pequeñín no me bañaba en bolas con mis padres.

Coincidió que tenía ese fin de semana que dar en un 公民館 (kouminkan, centro vecinal) clases de comija española: tortilla, paella y una tapa. Así que mis padres se apuntaron, y mi madre se sintió como en casa, fue genial. “Donde manda marinero no manda capitán”, dice mi padre. Nos lo pasamos pipa. La semana siguiente fuimos a 京都 (Kyoto), la primera noche en un hotel y la segunda en 妙心寺, el templo del que os hablé en el anterior post. Vimos a mi primo, que está casado con una japonesa y trabaja en la Universidad de Kyoto Gakuen, y nos fuimos a un 居酒屋 genial que me encató y algún día tengo que volver.
Estuvimos viendo también la grandiosidad del Gran Buda de Nara. Que como dice el padre de un amigo, si estuviese este Buda en Europa, fijo que sería un centro de peregrinación.

Mi padre se ha portado como un campeón con la comida, lo ha probado todo, y con los palillos, no dejaba de intertarlo y para ser el principio lo hacia muy bien. Mi madre ha tenido más problemas con la comida, pero he de reconocer, que ha probado más cosas de las que esperaba en un principio. Por dos semanas hice el papel que hizo mi madre durante toda mi infancia: la obligaba a probar las cosas hasta que probándolas decidiese si le gustaba o no. Sé que fui un coñazo, pero en el tema de la comida soy así.

Lo que llevaron peor? Sentarse en el tatami durante mucho tiempo y los palillos. Durmieron en futón sin problemas.

Lo mejor? Sus caras de asombro cada vez que visitaban algo nuevo o cuando veían algo que no entra en nuestras cabezas occidentales, miradas de niño.

En resumen: un viaje genial, con su depresión post-visita incluida (el piso queda demasiado vacío de repente). Sólo quedan algunos por venir, que me gustaría que viniesen. Sé que algunos es imposible, pero ya vendremos de vacaciones, no Jairo?

3 Responses to “La mejor visita”

  1. jairous says:

    eso tenlo por seguro.
    de vacaciones largas.

  2. mimosin says:

    todo pasa y todo llega. Yo también me puedo apuntar a esas vacaciones???

    mimosin

  3. kokoliso says:

    Mimosín y Jairous antes de irse tan lejos tienen que ir a ver la casa nueva de Kokoliso. Después de 2 años y algo ya se la han dado…… a tí te queda un pelín lejos, pero esperamos que sea uno de los primeros sitios que visites cuando vengas por aquí…..

    un abrazo
    Kokoliso

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