Terremoto de Tohoku, mi visión desde Tokyo

Esto es una reflexión sobre la semana que hemos vivido desde el terremoto de Tohoku, el día 11 de Marzo a las 14:46, el día en el que pasé el mayor susto de mi vida.
Lo que vas a leer de aquí para adelante es mi opinión y puedes estar o no de acuerdo. Yo respeto tu opinión y espero que tu respetes la mía.

Estando en Japón te acostumbras a los terremotos de cierta magnitud, en cierta medida están presentes todos los días, pero a nivel de calle ya casi no los notas, incluso muchas veces piensas que es un traspié o que estás un poco mareado. De vez en cuando vives alguno de magnitud 3 y te llevas algún sustillo. Pero como dicen los japoneses, es lo que hay. Si estoy en Japón sé que eso es parte de mi vida aquí, como lo saben el resto de los japoneses.

Vivo en Tokyo, el terremoto me pilló después de comer, estando en la oficina. El edificio empezó a moverse como cualquier otro terremoto, y como tantos que había habido la semana pasada, poco a poco hasta que empezó a llegar a un punto en el que activas tu instinto de protección. He vivido en Shizuoka 2 años, allí están obsesionados sanamente por la llegada del terremoto de Tokai, por lo que están superpreparados y nos han preparado bien a los que hemos vivido allí.
Lo primero: no entrar en pánico; segundo: desbloquear puertas o ventanas/apagar la hornilla (no estoy en casa, te saltas ese paso); tercero: protégete la cabeza, directo me metí debajo de la mesa del ordenador, es lo más resistente que estaba a mi alrededor. Aquí fue cuando una violencia extrema empezó a zarandearme hacia los lados, tuve que sujetarme a la mesa, para no ser despedido fuera de ella. Pensé que este es el que han estado esperando tanto tiempo. Este es el de Tokai, pensé. Duró bastante tiempo, lo único que sé es que a mí se me hizo eterno. Intenté grabar un vídeo, pero el móvil no tenía suficiente memoria.
Pasado el primer susto, salimos fuera del edificio, por el camino revistas y libros en el suelo, premios de la empresa y alguna otra cosa más.

Una vez fuera y alejado de los cables y los edificios con cristales, compruebo con el móvil dónde ha sido. Ostia! ¿cómo es posible que haya sido tan lejos? ¿Entonces en Sendai? Dios mío cómo tiene que estar Sendai, pensé. Menos mal que Matias ya no está allí.

Entonces fue cuando llegó la primera réplica. El suelo empezó a moverse, los edificios y la red eléctrica también y me sentí pequeño, muy muy pequeño, como si se acercase un gigante y yo fuese un muñeco de juguete. Dentro del edificio me encontraba controlado, cuatro paredes y una mesa, fuera no, aquí los límites estaban mucho más lejos. Joder, qué miedo.

Después de eso hubo muchas más réplicas, durante casi una semana, pero ninguna tan fuerte como aquella. Nunca vi en Tokyo a tanta gente en la calle a aquella hora.
Después de eso, nos fuimos a la zona de evacuación más cercana, un parque a unos cuantos minutos, ya había bastante gente y seguían viniendo. Pasados 40 minutos y unas varias replicas volvimos a la oficina. Algunos hicieron acopio de comida, otros repartieron cascos, otros siguieron trabajando. La mayoría estaba pendiente de la tele viendo las primeras imágenes del tsunami. Mientras yo llamaba a mis padres antes de que viesen las noticias. Me localizaron por Twitter para hablar en TVE. Tuve mis 5 minutos en la tele hablando de lo que había pasado, me hubiese gustado salir en la tele por otra cosa, la verdad.

En Tokyo, todo estaba paralizado, trenes, metro, tráfico. Millones de personas en sus oficinas sin saber cómo volver a casa. La mayoría vive en el extrarradio de Tokyo. Yo decidí ir a casa de mi novia, me quedaba una hora de camino andando, en ese tiempo vi la gente comportándose normal, andando a su casa, comprando en los 24h. sandwiches, dulces, onigiris, bebida, lo justo para comer antes de enfrentarse a una caminata. Vi gente comprar las últimas bicicletas del Donki para hacer más ligera su vuelta a casa.

La noche del viernes fue una noche de réplicas, así como el fin de semana entero. El twitter, facebook y el buzón de email se llenaba de mensajes de amigos preocupados. Demasiado preocupados, ahí fue cuando empezó la verdadera pesadilla. Me entero que la prensa española esta diciendo que es un la situación está descontrola, que Tokyo está desabastecida, que hay un éxodo hacia el oeste, por twitter que si lluvia radioactiva en Tokyo… espera, espera, ¿¿¿¿queeee??? Si yo tengo que ir al trabajo mañana, ¿qué están diciendo? Las noticias de allí no correspondían con las de aquí. Empezaron algunos amigos extranjeros a coger aviones de vuelta a sus países. Algo extraño estaba pasando.

El lunes nos convocaron en la oficina, teniamos que ir si o si. Hablamos sobre organizar los proyectos de esa semana, que los que pudieran que trabajasen desde casa, que como empresa qué podiamos hacer por Japón, nos pedían iniciativas para ayudar a los afectados y para levantar la moral del país.
Yo salí de allí con la intención de hacer algo positivo, algo para ayudar, monté una página para que en España no entraran en pánico colectivo, sobre todo familiares, por que sé cómo lo estaban pasando mis padres, además de intentar que la gente donara dinero a través de Cruz Roja para ayudar.
El resultado es: Terremoto de Tohoku, Japón. Es una página improvisada que recopila la información que yo he buscado para enterarme de lo que estaba pasando aquí y contrastar la información tan diferente que venía de medios diferentes.

No digo que quizás el Gobierno Japonés haya ocultado información o no. Cualquier Gobierno en su sano juicio hubiese hecho lo que el gobierno japonés ha hecho: proteger a su pueblo. Si su economía se hunde, también se hunde el pueblo japonés. De hecho a día de hoy, la situación en la central de Fukushima se esta controlando.

¿Qué ha pasado con la Embajada de España? Podría hablar mal de ella, pero es gastar saliva inútilmente. Lo que sí que me gustaría es que el Gobierno se plantee muchas cosas y tome responsabilidades. Lo bueno de todo esto es que las cosas se pueden mejorar, si se quiere, y utilizar otros medios más rápidos de comunicación con sus ciudadanos en el extranjero. Ah! y la creación de una verdadera página web de la Embajada de España en Japón, no la cutre que tienen ahora.

En la última semana mi familia y mis amigos me han rogado que deje el país. En España mola un titular con gancho.
¿¿A qué estúpido se le ocurre poner en un titular del tamaño del Bernabeu que la situación en Japón es “apocalíptica”?? Especifica tío, por lo menos pon que en la central, que en Fukushima. Reduce el tamaño del titular. ¿Cuando lo dijo la alemana a qué se refería? Tan apocalíptica era cuando ya Japón no es titular? Ahora es Libia la apocalíptica, ¿no?. Me gustaría que te pusieses en la carne de mis padres cuando leen los titulares en la prensa.

La prensa ha perdido el sentido crítico, se infla de literatura y se ha impregnado del sensacionalismo de la prensa rosa. Han dejado de informar para pasar a ser otra cosa.
Han perdido el norte.
La noticia importante sigue siendo el terremoto, el tsunami y lo más importante: sus víctimas. Así como lo sigue siendo Libia. Pero una ha sepultado a la otra.
En vez de enfocarse en el verdadero problema, se dedican a soltar basura y crear un pánico colectivo que no ayuda a nada ni a nadie, vosotros habéis creado el “éxodo” de extranjeros al oeste o fuera del país, que lo sepáis. ¿Por qué no podeis ser un poco más constructivos y menos destructivos? Fomentad las donaciones, hablad de la esperanza que tiene el pueblo japonés en sí mismo.
No se si el problema viene de que las noticias vienen a través de grandes agencias y a todos les llega la desinformación por igual, no lo sé. Pero sois periodistas, contrastad la información!
Miguel Angel Medina, periodista de El Pais, publicó este artículo donde cuenta como es la situación en otros puntos del país, cosa que nadie ha hecho correctamente. Gracias Miguel. Señores centrémonos en la verdadera noticia: los que han sobrevivido y están evacuados.

Mi vida está aquí, por lo menos ahora mismo, nos vamos a Sydney el lunes (tenemos familia allí), pero volvemos en dos semanas. A mi novia su empresa le paga el billete a donde quiera, el día después del terremoto se lo dijeron. Yo no pienso dejarla sola, la acompaño.
He intentado retrasar la salida todo lo posible, porque la veía innecesaria, así como la sigo viendo ahora. Me lo he de tomar como unas vacaciones, pero me jode tener unas vacaciones cuando el país lo está pasando tan mal. Pero me voy por tranquilizar a mi familia y a mi novia, no porque lo vea necesario.

Este país no es perfecto, de hecho yo he dejo mi trabajo este abril porque no estoy de acuerdo en cómo funcionan las cosas en el campo de la publicidad aquí en Japón y había pensado en probar en otro sitio. Pero era un plan a medio plazo, mi intención es seguir en Japón un tiempo y espero que todos lo comprendáis.

Si este país sabe hacer algo bien es renacer de sus propias cenizas, quizás le cueste más porque su juventud esta demasiado mimada, pero la situación va a hacer que eso cambie, o eso espero.
Esto es una reflexión sobre la semana que hemos vivido desde el terremoto de Tohoku, el día 11 de Marzo a las 14:46, el día en el que pasé el mayor susto de mi vida.
Lo que vas a leer de aquí para adelante es mi opinión y puedes estar o no de acuerdo. Yo respeto tu opinión y espero que tu respetes la mía.

Estando en Japón te acostumbras a los terremotos de cierta magnitud, en cierta medida están presentes todos los días, pero a nivel de calle ya casi los notas, incluso muchas veces piensas que es un traspié o que estás un poco mareado. De vez en cuando vives alguno de magnitud 3 y te llevas algún sustillo. Pero como dicen los japoneses, es lo que hay. Si estoy en Japón sé que eso es parte de mi vida aquí, como lo saben el resto de los japoneses.

Vivo en Tokyo, el terremoto me pilló después de comer, estando en la oficina. El edificio empezó a moverse como cualquier otro terremoto, y como tantos que había habido la semana pasada, poco a poco hasta que empezó a llegar a un punto en el que activas tu instinto de protección. He vivido en Shizuoka 2 años, allí están obsesionados sanamente por la llegada del terremoto de Tokai, por lo que están superpreparados y nos han preparado bien a los que hemos vivido allí.
Lo primero: no entrar en pánico; segundo: desbloquear puertas o ventanas/apagar la hornilla (no estoy en casa, te saltas ese paso); tercero: protégete la cabeza, directo me metí debajo de la mesa del ordenador, es lo más resistente que estaba a mi alrededor. Aquí fue cuando una violencia extrema empezó a zarandearme hacia los lados, tuve que sujetarme a la mesa, para no ser despedido fuera de ella. Pensé que este es el que han estado esperando tanto tiempo, este es el de Tokai, pensé. Duró bastante tiempo, lo único que sé es que a mí se me hizo eterno. Intenté grabar un vídeo, pero el móvil no tenia suficiente memoria.
Pasado el primer susto, salimos fuera del edificio, por el camino revistas y libros en el suelo, premios de la empresa y alguna otra cosa más.

Una vez fuera y alejado de los cables y los edificios con cristales, compruebo con el móvil dónde ha sido. Ostia! ¿cómo es posible que haya sido tan lejos? ¿Entonces en Sendai? Dios mío cómo tiene que estar Sendai, pensé. Menos mal que Matias ya no está allí.

Entonces fue cuando llegó la primera réplica. El suelo empezó a moverse, los edificios y la red eléctrica también y me sentí pequeño, muy muy pequeño, como si se acercase un gigante y yo fuere un muñeco de juguete. En el edificio me encontraba controlado, cuatro paredes una mesa, fuera no, aquí los límites estaban mucho más lejos.

Después de eso hubo muchas más réplicas, durante casi una semana, pero ninguna tan fuerte como aquella. Nunca vi en Tokyo a tanta gente en la callo a aquella hora.
Después de eso, nos fuimos a la zona de evacuación más cercana, un parque a unos cuantos minutos, ya había bastante gente y seguían viniendo. Pasados 40 minutos y unas varias replicas volvimos a la oficina. Algunos hicieron acopio de comida, otros repartieron cascos, otros siguieron trabajando. La mayoría estaba pendiente de la tele viendo las primeras imágenes del tsunami. Mientras yo llamaba a mis padres antes de que viesen las noticias. Me localizaron por Twitter para hablar en TVE. Tuve mis 5 minutos en la tele hablando de lo que había pasado, me hubiese gustado salir en la tele por otra cosa, la verdad.

En Tokyo, todo estaba paralizado, trenes, metro, tráfico. Millones de personas en sus oficinas sin saber cómo volver a casa. La mayoría vive en el extrarradio de Tokyo. Yo decidí ir a casa de mi novia, me quedaba una hora de camino andando, en ese tiempo vi la gente comportandose normal, andando a su casa, comprando en los 24h. sandwiches, dulces, onigiris, bebida, lo justo para comer antes de enfrentarse a una caminata. Vi gente comprar las ultimas bicicletas del Donki para hacer más ligera su vuelta a casa.

La noche del viernes fue una noche de réplicas, así como el fin de semana entero. El twitter, facebook y el buzón de email se llenaba de mensajes de amigos preocupados. Demasiado preocupados, ahí fue cuando empezó la verdadera pesadilla. Me entero que la prensa española esta diciendo que es un la situación está descontrola, que Tokyo está desabastecida, que hay un éxodo hacia el oeste, por twitter que si lluvia radioactiva en Tokyo… espera, espera, ¿¿¿¿queeee??? Si yo tengo que ir al trabajo mañana, ¿qué están diciendo? Las noticias de allí no correspondían con las de aquí. Empezaron algunos amigos extranjeros a coger aviones de vuelta a sus países. Algo extraño estaba pasando.

El lunes nos convocaron en la oficina, teniamos que ir si o si. Hablamos sobre organizar los proyectos de esa semana, que los que pudieran que trabajasen desde casa, que como empresa qué podiamos hacer por Japón, nos pedían iniciativas para ayudar a los afectados y para levantar la moral del país.
Yo salí de allí con la intención de hacer algo positivo, algo para ayudar, monté una página para que en España no entraran en pánico colectivo, sobre todo familiares, por que sé cómo lo estaban pasando mis padres, además de intentar que la gente donara dinero a través de Cruz Roja para ayudar.
El resultado es: Terremoto de Tohoku, Japón. Es una página improvisada que recopila la información que yo he buscado para enterarme de lo que estaba pasando aquí y contrastar la información tan diferente que venía de medios diferentes.

Entonces me dí cuenta, la Embajada de España no me ha llamado! Lo han vuelto a hacer!
Os cuento la historia, porque esto no tiene desperdicio. Ellos, por protocolo, avisan a todos los que estén registrados en la Embajada. O sea, cuando tu llegas a Japón, una de las primeras cosas que haces es registrarte.

Registrarse tiene sus beneficios: te dan un montón de papelotes que se supone que son los últimos boletines informativos, te mandan invitaciones para cuando viene el Rey, para cuando viene Zapatero y para el día de la Hispanidad (que siempre caen entre semana, por la mañana, cuando todo dios esta currando, aunque el día de la Hispanidad caiga en fin de semana tambien lo mueven a diario, será para que sólo ellos coman el jamón y la cerveza Alhambra que les han mandado de España.) Ah! y también para que te manden los datos del censo electoral y puedas votar.
Bueno, pues cuando yo llegué a Japón di mis datos, entre ellos mi nombre, mi dirección, mi teléfono y mi email.

Yo vivía en Shizuoka, y me mudé a Tokyo para trabajar, con la mudanza y el lio del trabajo no había cambiado los datos en la Embajada. El día después del terremoto recibo una llamada que no pude contestar al momento, pero como tengo contestador no pasa nada, dejarán el mensaje pensé. No lo hicieron y volví a llamar al dia siguiente (dos dias despues del terremoto) “No, te llamábamos por lo del terremoto. Por si estabas bien”

En los últimos días mi familia y mis amigos me han rogado que deje el país. En parte por tener a alguien que aprecias lejos y en lo que uno cree una situación de peligro y por otra parte por los titulares y noticias dopados con literatura y exageraciones, que es lo que vende. En España tira mucho el amarillismo.
Esto es una reflexión sobre la semana que hemos vivido desde el terremoto de Tohoku, el día 11 de Marzo a las 14:46, el día en el que pasé el mayor susto de mi vida.
Lo que vas a leer de aquí para adelante es mi opinión y puedes estar o no de acuerdo. Yo respeto tu opinión y espero que tu respetes la mía.

Estando en Japón te acostumbras a los terremotos de cierta magnitud, en cierta medida están presentes todos los días, pero a nivel de calle ya casi los notas, incluso muchas veces piensas que es un traspié o que estás un poco mareado. De vez en cuando vives alguno de magnitud 3 y te llevas algún sustillo. Pero como dicen los japoneses, es lo que hay. Si estoy en Japón sé que eso es parte de mi vida aquí, como lo saben el resto de los japoneses.

Vivo en Tokyo, el terremoto me pilló después de comer, estando en la oficina. El edificio empezó a moverse como cualquier otro terremoto, y como tantos que había habido la semana pasada, poco a poco hasta que empezó a llegar a un punto en el que activas tu instinto de protección. He vivido en Shizuoka 2 años, allí están obsesionados sanamente por la llegada del terremoto de Tokai, por lo que están superpreparados y nos han preparado bien a los que hemos vivido allí.
Lo primero: no entrar en pánico; segundo: desbloquear puertas o ventanas/apagar la hornilla (no estoy en casa, te saltas ese paso); tercero: protégete la cabeza, directo me metí debajo de la mesa del ordenador, es lo más resistente que estaba a mi alrededor. Aquí fue cuando una violencia extrema empezó a zarandearme hacia los lados, tuve que sujetarme a la mesa, para no ser despedido fuera de ella. Pensé que este es el que han estado esperando tanto tiempo, este es el de Tokai, pensé. Duró bastante tiempo, lo único que sé es que a mí se me hizo eterno. Intenté grabar un vídeo, pero el móvil no tenia suficiente memoria.
Pasado el primer susto, salimos fuera del edificio, por el camino revistas y libros en el suelo, premios de la empresa y alguna otra cosa más.

Una vez fuera y alejado de los cables y los edificios con cristales, compruebo con el móvil dónde ha sido. Ostia! ¿cómo es posible que haya sido tan lejos? ¿Entonces en Sendai? Dios mío cómo tiene que estar Sendai, pensé. Menos mal que Matias ya no está allí.

Entonces fue cuando llegó la primera réplica. El suelo empezó a moverse, los edificios y la red eléctrica también y me sentí pequeño, muy muy pequeño, como si se acercase un gigante y yo fuere un muñeco de juguete. En el edificio me encontraba controlado, cuatro paredes una mesa, fuera no, aquí los límites estaban mucho más lejos.

Después de eso hubo muchas más réplicas, durante casi una semana, pero ninguna tan fuerte como aquella. Nunca vi en Tokyo a tanta gente en la callo a aquella hora.
Después de eso, nos fuimos a la zona de evacuación más cercana, un parque a unos cuantos minutos, ya había bastante gente y seguían viniendo. Pasados 40 minutos y unas varias replicas volvimos a la oficina. Algunos hicieron acopio de comida, otros repartieron cascos, otros siguieron trabajando. La mayoría estaba pendiente de la tele viendo las primeras imágenes del tsunami. Mientras yo llamaba a mis padres antes de que viesen las noticias. Me localizaron por Twitter para hablar en TVE. Tuve mis 5 minutos en la tele hablando de lo que había pasado, me hubiese gustado salir en la tele por otra cosa, la verdad.

En Tokyo, todo estaba paralizado, trenes, metro, tráfico. Millones de personas en sus oficinas sin saber cómo volver a casa. La mayoría vive en el extrarradio de Tokyo. Yo decidí ir a casa de mi novia, me quedaba una hora de camino andando, en ese tiempo vi la gente comportandose normal, andando a su casa, comprando en los 24h. sandwiches, dulces, onigiris, bebida, lo justo para comer antes de enfrentarse a una caminata. Vi gente comprar las ultimas bicicletas del Donki para hacer más ligera su vuelta a casa.

La noche del viernes fue una noche de réplicas, así como el fin de semana entero. El twitter, facebook y el buzón de email se llenaba de mensajes de amigos preocupados. Demasiado preocupados, ahí fue cuando empezó la verdadera pesadilla. Me entero que la prensa española esta diciendo que es un la situación está descontrola, que Tokyo está desabastecida, que hay un éxodo hacia el oeste, por twitter que si lluvia radioactiva en Tokyo… espera, espera, ¿¿¿¿queeee??? Si yo tengo que ir al trabajo mañana, ¿qué están diciendo? Las noticias de allí no correspondían con las de aquí. Empezaron algunos amigos extranjeros a coger aviones de vuelta a sus países. Algo extraño estaba pasando.

El lunes nos convocaron en la oficina, teniamos que ir si o si. Hablamos sobre organizar los proyectos de esa semana, que los que pudieran que trabajasen desde casa, que como empresa qué podiamos hacer por Japón, nos pedían iniciativas para ayudar a los afectados y para levantar la moral del país.
Yo salí de allí con la intención de hacer algo positivo, algo para ayudar, monté una página para que en España no entraran en pánico colectivo, sobre todo familiares, por que sé cómo lo estaban pasando mis padres, además de intentar que la gente donara dinero a través de Cruz Roja para ayudar.
El resultado es: Terremoto de Tohoku, Japón. Es una página improvisada que recopila la información que yo he buscado para enterarme de lo que estaba pasando aquí y contrastar la información tan diferente que venía de medios diferentes.

Entonces me dí cuenta, la Embajada de España no me ha llamado! Lo han vuelto a hacer!
Os cuento la historia, porque esto no tiene desperdicio. Ellos, por protocolo, avisan a todos los que estén registrados en la Embajada. O sea, cuando tu llegas a Japón, una de las primeras cosas que haces es registrarte.

Registrarse tiene sus beneficios: te dan un montón de papelotes que se supone que son los últimos boletines informativos, te mandan invitaciones para cuando viene el Rey, para cuando viene Zapatero y para el día de la Hispanidad (que siempre caen entre semana, por la mañana, cuando todo dios esta currando, aunque el día de la Hispanidad caiga en fin de semana tambien lo mueven a diario, será para que sólo ellos coman el jamón y la cerveza Alhambra que les han mandado de España.) Ah! y también para que te manden los datos del censo electoral y puedas votar.
Bueno, pues cuando yo llegué a Japón di mis datos, entre ellos mi nombre, mi dirección, mi teléfono y mi email.

Yo vivía en Shizuoka, y me mudé a Tokyo para trabajar, con la mudanza y el lio del trabajo no había cambiado los datos en la Embajada. El día después del terremoto recibo una llamada que no pude contestar al momento, pero como tengo contestador no pasa nada, dejarán el mensaje pensé. No lo hicieron y volví a llamar al dia siguiente (dos dias despues del terremoto) “No, te llamábamos por lo del terremoto. Por si estabas bien”

En los últimos días mi familia y mis amigos me han rogado que deje el país. En parte por tener a alguien que aprecias lejos y en lo que uno cree una situación de peligro y por otra parte por los titulares y noticias dopados con literatura y exageraciones, que es lo que vende. En España tira mucho el amarillismo.

9 Responses to “Terremoto de Tohoku, mi visión desde Tokyo”

  1. Oneeyedman says:

    Tío, que bien escrito y bien explicado :)

  2. Miguel says:

    Se agradece tu post. Es muy interesante conocer reflexiones que no pasan por un medio de comunicación. Cuídate.

  3. Susana Nakatani says:

    Estoy de acuerdo con el papel,negativo, que está jugando la prensa en todo esto ( Y otras tantas situaciones).
    Su mision es informar , no alarmar.Además es escandaloso el vaivén de noticias según la tendencia del momento; ahora Japón que hay tela que cortar, ahora Japon ya está muy manido asi que Libia, etc,etc…Esto ocurre por que ya no somos ciudadanos si no consumidores y se nos trata así en todos los aspectos, solo quieren “satisfacernos”.Triste.

  4. Mª LUISA RIOS VILLAREJO says:

    Mucha suerte daniel ,eres muy valiente y has explicado muy bien tu situacion ,tus padres estan preocupados es natural pero tambien se sienten muy orgullosos de ti. Te repito ,mucha suerte en la decision que tomes y tennos siempre al corriente de todo .cuidate .

  5. Fran says:

    Me alegro que sigas bien y con las cosas claras. Como se suele decir, es mejor equivocarse tomando tus propias decisiones que hacerlo por seguir las de otros.

    Los medios audiovisuales en general, nunca han sido objetivos. Ahora el negocio, perdón, el foco informativo está en Libia. Y las guerras generan y mueven mucho dinero. A fin de cuentas, estamos en crisis ¿no?

    Descansa, cuídate y un fuerte abrazo.

  6. Elia says:

    Dani,una vez más me siento,orgullosa de tener un vecino(en españa) !tan sereno,tan inteligete,ytan…Tús padres aunque preparados,se sienten muy muy orgullosos.Besos

  7. carmenza u says:

    DANI TE FELICITO, SE VE QUE ESTAS CON LOS PIES EN LA TIERRA EN ESTE MOMENTO DE ANGUSTIA, QUE DIOS TE SIGA PROTEGIENDO Y GUIANDO POR EL CAMINO CORRECTO.

  8. Gloria Velandia says:

    Querido Daniel:
    Desde mi bella Colombia te mando mucha energía positiva y una pesada carga de cariño.
    Tengo una hermana que vive hace 30 años en Tokio con su esposo japonés, sus 3 hijos y 2 nietos.
    Tampoco ella quiere regresar en este momento, porque el valor y valentía de ese pueblo admirable la han contagiado.
    Sé que ese pueblo se levantará más fuerte aún de lo que siempre ha sido.

  9. Marina says:

    Tu testimonio es real, sincero y muy muy directo y por eso tiene mucho más valor de lo que puedan decir muchos periódicos, noticias… Es cierto lo que dices. En muchas ocasiones por no decir siempre, los medios de comunicación fomentan el morbo y las buenas noticias, no son noticia…
    Yo pasé tu contacto a Ánibal, el chico que te llamó de TVE. Es un compañero de la tele y cuando ocurrió el terremoto me llamó inmediatamente para preguntarme si conocía a alguien de Japón que hablase español. Me acordé de ti y lo que no sabía es que al final logró contartar contigo.
    A mí tampoco me queda ninguna duda de que Japón sabrá resurgir de sus cenizas como lo ha hecho en otros momentos de su historia.

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